-Círculo de la Bruja: Roberto Zuloaga. Si hay un sector de los vñastagos bien infiltrado es el de los gangrel pertenecientes al Círculo. Seductor y caprichoso, Roberto fue creando chiquillos tan rápido como pudo hasta que llegó Victoria, su “media naranja”, como dicen los mortales. Sin embargo Alma, una pobre mortal sacada de entre los escombros, ha puesto a Roberto en una situación muy poco agraciada…
-Ordo dracul: Natalia Salas. Brillante y carismática, ha sabido hacerse un hueco en la Orden a base de tenacidad, trabajo y astucia, mucha astucia. Para ello no dudó en abrazar a cuantos pudo, creando así una base de “incondicionales”. Sin embargo los vástagos que más la temen aseguran que no fue solo eso lo que hizo, sino que además osó vincular a cuantos acólitos necesitó.
-Lancea Sanctum: Juan de Salazar. Obispo de la ciudad y cabeza del Lancea, lo mejor que se puede decir de él es que es un fanático. Obsesionado con cumplir la voluntad de Dios y hacer justicia, su sed de sangre ha provocado no pocos problemas al príncipe para mantener la mascarada. Ambicioso, desconfiado y rencoroso, algunos consideran que disfruta “demasiado” de la noche.
-Invictus: Margarita Thyssen. Nombrada por el príncipe cuando él ocupó el gobierno de la ciudad, muchos piensan que no es más que una marioneta para mantener controlado al clan. y el fervor con el que le mira parecen confirmar las sospechas de vínculo que se susurran en la noche, nunca demasiado alto. Débil, perezosa y pusilánime, parece encarnar los valores opuestos a los invictus.
-Cartianos: Salvador Vilaseca. Nosferatu cuya deformidad sólo es visible cuando se enfada, es además miembro de la Asamblea. Las peleas con Daniel Expósito lo han llevado a no estar presente en las reuniones de los Nosferatu, pero siempre parece saberlo todo. Irritable como pocos, muchos agradecen que no fuera abrazado por un gangrel. Su gesto serio y avinagrado es un buen escaparate de su comportamiento habitual. Por suerte, para él, es aún capaz de refrenarse frente al príncipe…
